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Diabetes Forecast

The Healthy Living Magazine

5 consejos para un matrimonio feliz con diabetes

Tras el bolo para el pastel de bodas, esto es lo que debe saber

Por Lindsey Wahowiak ,

AntonBalazh/Thinkstock

Con frecuencia se dice que el primer año de matrimonio es el más difícil. Aprender a vivir como pareja y actuar en equipo cuando la diabetes es parte de la relación a menudo requiere hacer ajustes, incluso en el caso de parejas que llevan mucho tiempo juntas. Los expertos aconsejan lo siguiente:

1. Formen un equipo unido

Tras planear la boda, celebrar el gran día y luego aterrizar en la realidad, tal vez noten que han descuidado ciertos aspectos de su relación. El inicio de la vida como casados requiere fijarse de pasar tiempo juntos, incluso cuando es necesario hacerle frente a la diabetes. “Sabemos gracias a la investigación de parejas disparejas, que cuando uno tiene una enfermedad y el otro no, si ambos tienen la noción que están en eso juntos, los resultados son mejores [y] aumenta la satisfacción en el matrimonio”, dijo Tai Mendenhall, PhD, LMFT, especialista en terapia médica familiar en la Universidad de Minnesota. Si se excluye a la pareja en el control de la enfermedad, esto puede impedir que trabajen en equipo y que la relación sea sana.

2. Infórmense sobre los cuidados médicos

No se debe dejar a la pareja desinformada sobre el control de la diabetes. Anne Safran Dalin, de 63 años y residente de Hillsborough, Nueva Jersey, lleva 41 años casada con Jim. Ella recibió un diagnóstico de prediabetes en el año 2005 y ahora controla la diabetes tipo 2 con una alimentación saludable. “Es responsabilidad de [la persona con diabetes] informar a su pareja sobre el cuidado de su salud”, dijo Dalin. Señaló que Jim se ha comprometido a comer saludablemente con ella. “Si el cónyuge está dispuesto a ir a un programa educativo o [una] sesión con un coordinador de diabetes, eso es un gran paso para la pareja”.

3. Tengan paciencia

Sarah Mart, de 45 años y residente de Fort Collins, Colorado, tiene diabetes tipo 1 desde los 7 años de edad. Su esposa, Anne Kirven, no tiene diabetes, por lo que la curva de aprendizaje es un poco más pronunciada (son pareja desde 1995 y se casaron en el 2015). “La vida con diabetes o una nueva vida con un ser querido con diabetes es como aprender otro idioma”, dijo Mart. “Hay muchos términos nuevos, diferentes recursos, significados distintos y jerga que aprender. Anne lee de todo sobre la diabetes, pero eso es solo un aspecto”. Hablar sobre las expectativas de ambas, como también sobre las presuposiciones que cada una pueda tener, ayuda a la pareja a enfrentar la vida conjuntamente.

4. Pónganse de acuerdo en las reglas

Mark Heyman, PhD, CDE, sicólogo especializado en la diabetes y fundador del Centro de Diabetes y Salud Mental, dijo que cuando él y su esposa, Gayle, comenzaron su relación, establecieron normas sobre cómo ambos se responsabilizarían por el control de la diabetes. Cuando su esposa piensa que a él le ha bajado la glucosa, tiene permiso para decirle que se la mida, sin necesidad de explicaciones, y Heyman cumple sin chistar. Pero también tienen límites: Heyman dijo que existe el peligro de que la pareja que no tiene diabetes pase a ser la “policía de la diabetes” y se meta demasiado en el cuidado de la salud de su cónyuge, lo que probablemente frustre a ambos. Se debe permitir que las personas con diabetes tomen sus propias decisiones sobre el control de la diabetes, dijo Heyman. “Es importante que la persona sin diabetes… sea  flexible y comprensiva”.

5. Protejan la salud reproductiva y el placer

Los problemas con el control de la glucosa también pueden afectar la intimidad. Los hombres con diabetes, especialmente aquellos con mal control de la glucosa, pueden tener disfunción eréctil. Las mujeres con diabetes que están tratando de salir embarazadas deben tratar de tener un excelente control de la glucosa —un A1C lo más aproximado posible al normal— y deben hacerse la prueba de función de la tiroides antes de tratar de concebir. (Para más información sobre el embarazo con diabetes, haga clic aquí). Es posible que tengan infecciones urinarias, sientan dolor durante el coito o necesiten más tiempo para sentir excitación, dijo Janis Roszler, LMFT, RD, una de las autoras del libro Sex and Diabetes: For Him and For Her. “Si su cónyuge comienza a tener problemas sexuales, no se lo tome a mal”, dijo Roszler. Hay tratamientos eficaces. Hable con su proveedor de cuidados médicos sobre lo que puede ser útil para usted y su pareja. Y si eso no funciona, prueben otras cosas. “La intimidad es un aspecto muy importante de la vida conyugal”, dijo Roszler. “No es necesario dejar de tener relaciones simplemente porque uno o ambos tienen diabetes”.

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