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Diabetes Forecast

The Healthy Living Magazine

¿Una taza de café puede prevenir la diabetes tipo 2?

Por Andrew Curry ,

Marilyn Cornelis, PhD
Photograph by Rose Lincoln/Harvard Staff Photographer

Marilyn Cornelis, PhD

Ocupación
Nutricionista, Facultad Feinberg de Medicina de Northwestern University

Especialización
Epidemiología

Fondos de investigación de ADA
Profesora junior

Tal vez haya notado que el café aparentemente lo ayuda a despertarse por la mañana, como también en la tarde y la noche. ¿Pero sabía que quizá ayude a prevenir la diabetes?

Estudios de la relación entre la alimentación y la diabetes han probado que quienes beben café tienen un riesgo ligeramente menor de enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedad de Parkinson y diabetes tipo 2. Entre todos los alimentos que consumimos, “el café tiene el mayor potencial de prevenir la diabetes tipo 2”, dijo Marilyn Cornelis, PhD, nutricionista y profesora adjunta de la Facultad Feinberg de Medicina de Northwestern University. “Con la diabetes, cuanto más café beba, mejor, según los estudios epidemiológicos”.

Con la ayuda de una subvención de la Asociación Americana de la Diabetes, Cornelis está empezando a investigar cuál podría ser la razón. Es posible que la cafeína no sea uno de los motivos, ya que se ha demostrado que aumenta el nivel de glucosa en la sangre.

Más bien, Cornelis piensa que otras sustancias del café tal vez tengan un papel en ello. “El café es una importante fuente de cafeína, pero también tiene otras sustancias químicas que podrían servir de protección”, dijo. Los complejos aromas que les encantan a los aficionados al café provienen de cientos de compuestos químicos diversos que se liberan en el proceso de tostado, por ejemplo, y se sabe que el café tiene muchos antioxidantes.

Cuando se consumen dichas sustancias, interaccionan con el cuerpo de maneras que no comprendemos del todo, y he allí el misterio detrás de los efectos de protección del café. Cornelis quiere enterarse cómo estas interacciones químicas podrían ayudar a prevenir la diabetes tipo 2. Pero primero tiene que averiguar qué sustancias químicas se producen cuando bebemos una taza de café. “Cuando consumimos un alimento, se desintegra en sustancias que llegan a la sangre”, dijo. “Me interesa ver qué [sustancias] se derivan del consumo de café”.

Beneficios de protección

En términos técnicos, esas sustancias se conocen como “metabolitos”, que proviene de “metabolismo”, el proceso de convertir nutrientes en componentes que podemos usar. Para averiguar qué son, Cornelis recurrió a un colega en Finlandia. El consumo per cápita de café en ese país nórdico es el más alto del mundo: un promedio de 2.6 tazas al día por persona, lo que es el triple del consumo promedio en Estados Unidos.

Usando datos de un estudio en Finlandia, Cornelis comparó muestras de sangre de 46 finlandeses después de que pasaran cuatro semanas sin beber café con muestras de los mismos participantes después de que tomaron la enorme cantidad de ocho tazas diarias de café. Espera poder identificar compuestos químicos presentes cuando el organismo digiere el café. Debido a que ya conoce las propiedades metabólicas de la cafeína de estudios anteriores, identificar más metabolitos podría ayudar a identificar qué componente del café en particular brinda protección. “El próximo paso es [determinar] si alguno de estos metabolitos protege de la diabetes”, indicó Cornelis.

Incluso antes de que haya resultados, dijo Cornelis, es hora de cambiar la reputación del café como un mal hábito. Este año, la Dirección de Alimentos y Medicamentos reconoció por primera vez los beneficios del café e indicó que es saludable tomar hasta cinco tazas, más que en el pasado.

Importancia de los genes

Entonces, ¿por qué no alentar a todos en Estados Unidos a tomar café como los finlandeses? “En general, la gente ya está consumiendo la cantidad que parece tolerar”, afirmó Cornelis. “Si alguien toma demasiado café, se da cuenta”.

Gracias a sus genes, algunas personas simplemente pueden metabolizar mejor el café. Por ejemplos, ciertas personas pueden tomar un café espresso después de la cena y dormir muy bien toda la noche, mientras que a otras las altera una sola taza en el desayuno.

Si una taza de café estimula menos a alguien que metaboliza la cafeína más rápido, es probable que tome más café al día y por lo tanto consuma más sustancias que reducen el riesgo de diabetes.

También es importante recordar que estos estudios que prueban los beneficios del café son encuestas amplias que incluyen a cientos de miles de personas, y los beneficios se pueden medir, pero siguen siendo mínimos en comparación con las conocidas recomendaciones sobre control del peso y ejercicio adecuado. “Si piensa que no puede tolerar el café, no recomendamos que beba más”, indicó Cornelis. “Pero si ha estado evitando el café porque pensaba que era malo para usted, podría ser bueno que se permita una o dos tazas al día”.

Es importante recordar lo siguiente: La mayoría de los estudios en personas y animales usaron café negro, no mezclas con leche y azúcar. En otras palabras, las calorías adicionales de un frappucino probablemente eliminen cualquier beneficio que pueda tener el café que contiene. “Tomando esto en cuenta, el café negro es la opción preferida”, afirmó Cornelis.

Ayude a apoyar la investigación de la diabetes

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