Publicidad

Diabetes Forecast

The Healthy Living Magazine

¿Qué debo comer?

No existe una “dieta para la diabetes”, pero la Asociación ofrece los mejores consejos sobre la comida sana

Por Kelly Rawlings ,

Debby Lewis-Harrison/Glow Images

La denominada dieta para la diabetes es como el monstruo del lago Ness y el Chupacabras. De vez en cuando aparecen en los titulares y se comenta en la Web hasta el cansancio, pero los expertos dicen que estas bestias simplemente no existen.

De hecho, no hay una sola dieta para la diabetes, pero una declaración reciente sobre la posición de la Asociación Americana de la Diabetes ofrece pautas generales de nutrición para personas con diabetes dirigidas a proveedores de servicios médicos. “Recomendaciones sobre el tratamiento nutricional para el control de adultos con diabetes” (“Nutrition Therapy Recommendations for the Management of Adults with Diabetes”, en Diabetes Care de noviembre del 2013) tiene sugerencias sobre cómo controlar la diabetes con un patrón de comidas saludables, además de los medicamentos necesarios y el ejercicio.

Para compilar el documento de 22 páginas, los especialistas en diabetes del comité de redacción investigaron lo mucho que dice la ciencia sobre la nutrición para la diabetes y la conducta alimentaria. Estas personas —entre ellos nutricionistas, instructores sobre la diabetes, un médico, un enfermero y un farmacéutico— trabajaron por el amor a la ciencia y la salud. No se les paga por escribir las directrices. Tampoco se permite financiamiento ni apoyo de empresas.

Las recomendaciones se basan en lo mejor que la ciencia puede ofrecer en este momento. “Debemos apegarnos a la evidencia, asegurarnos de que las recomendaciones reflejen la evidencia, independientemente de mis opiniones”, dijo Jackie Boucher, MS, RD, LD, CDE, vicepresidenta del comité de redacción de la Minneapolis Heart Institute Foundation.

Los autores asignaron una calificación a cada recomendación según la solidez de la evidencia que la respalda. Las pruebas clínicas aleatorias son la manera más segura de probar causa y efecto (“El estudio de la grasa” las explica en más detalle). Pero no tenemos ni podemos tener ese tipo de pruebas para todos los aspectos de la alimentación con diabetes ni datos pertinentes para todas las edades, tipos de tratamiento o situaciones específicas de salud. “Se necesita más investigación” no es una manera de evitar responsabilidad; de verdad, ¡todavía hay mucho que no sabemos!

El equipo excluyó estudios de nutrición que tenían una alta tasa de abandono; pues es posible que los participantes encontraran el patrón de comidas demasiado difícil o poco atractivo. El equipo de redacción también le dio preferencia a estudios a largo plazo que duraron meses o años. Debido al costo y complejidad, muchos estudios específicos a la nutrición con diabetes duran apenas unas cuantas semanas, según Boucher. “Muchos no duran lo suficiente como para que veamos resultados significativos de cambios nutricionales en el trascurso de meses y años”, afirmó.

Para alguien como yo que se pregunta “¿Qué debo comer?” las recomendaciones pueden sonar vagas. Por ejemplo, ¿Qué hay con los carbohidratos, un aspecto importante para quienes se controlan la glucosa en la sangre? ¿Las dietas con pocos carbohidratos son ideales? Las directrices dicen: “La evidencia indica que no existe un porcentaje ideal de calorías de carbohidratos, proteínas y grasa para todas las personas con diabetes; por lo tanto, la distribución de macronutrientes se debe basar en la evaluación individualizada de los actuales patrones alimentarios, preferencias y objetivos metabólicos”.

O sea que en resumen, no existe una respuesta “correcta”. En vez, como dice el documento, debo consultar con un nutricionista sobre lo mejor para mi salud y considerar mis preferencias, cultura y presupuesto para producir un patrón de alimentación adecuado para mí.

La copresidenta Alison Evert, MS, RD, CDE, del Centro Médico de la Universidad de Washington, señaló que directrices tan flexibles pueden ser frustrantes al momento de tomar decisiones sobre la alimentación diaria. “Un desafío, especialmente con las pautas nutricionales, es que las personas quieren una lista de lo que deben comer y lo que no deben comer”, dijo. “Las recomendaciones son muy amplias; a la gente le gustan las recomendaciones muy específicas”.

Si bien las recomendaciones se centran en lo mejor para la población en general, ciertas secciones del documento ofrecen detalles específicos, como coordinar los alimentos con los tipos de medicamentos para la diabetes. Es importante que todas las personas con diabetes sepan qué alimentos contienen carbohidratos, por ejemplo, y que escojan frutas, vegetales y granos integrales en vez de alimentos con azúcar agregada, grasa y sodio. Para quienes usan insulina, también es importante contar carbohidratos y coordinar la insulina que se usa a la hora de las comidas con los alimentos que ingiere.

En todo el documento, los autores destacan las necesidades y preferencias individuales, y dicen que se debe adaptar cada plan de comidas a la persona. “Muchos se ponen demasiadas restricciones”, dijo Evert. Las pautas nos dan más opciones de alimentos. Un plan sano de alimentación con el que se mantiene el placer de disfrutar la comida es uno que yo (y mi diabetes) podemos seguir por mucho tiempo.

Principales consejos nutricionales

La reciente declaración de la Asociación Americana de la Diabetes con respecto a la nutrición (se puede encontrar en inglés en diabetes.org/nutritionguidelines) aclara algunos temas polémicos sobre "qué comer con diabetes":

1. Fuentes saludables de carbohidratos

Coma por lo menos la misma cantidad de fibra y granos integrales que se recomiendan para el público en general. La fruta, los vegetales y los granos integrales lo ayudan a consumir las porciones de fibra diaria (25 gramos en el caso de las mujeres, 38 gramos en el de los hombres) y granos integrales (aproximadamente tres) que se sugieren para la buena salud.

2. Bebidas endulzadas con azúcar

Limite o evite las bebidas con azúcar para reducir el riesgo de aumentar de peso y hacer que el nivel de glucosa en la sangre, presión y colesterol empeore. “Cambiar las bebidas que selecciona tiene un impacto enorme en el control glicémico”, dijo Alison Evert, MS, RD, CDE.

3. Perder peso

Jackie Boucher, MS, RD, LD, CDE, dijo que no existe una única dieta ideal para perder peso, pero lo que sí surte efecto es “controlar porciones y encontrar un patrón de alimentación que puede seguir”. Un plan alimentario por sí solo no basta para perder peso. Para adelgazar, lo más efectivo es comer menos y quemar más calorías con ejercicio. Es clave lograr un equilibrio de energía; las calorías que consumimos no deben ser más de las que quemamos o se acumularán las calorías adicionales.

4. Suplementos

Use alimentos para consumir las vitaminas y minerales que necesita en vez de gastar más en suplementos, productos herbales o canela. Tampoco existen pruebas de que los suplementos nutricionales ayudan a controlar la diabetes. Las vitaminas y minerales son necesarios, pero son mejores cuando se comen con comida, afirmó Evert.

5. Sodio

Trate de consumir, como mucho, 2,300 mg diarios, la recomendación para la mayoría de los estadounidenses. Ciertas personas, como las que tienen presión alta, posiblemente deban consumir menos de 2,300 mg diarias.

6. Grasa

Cuando coma comida grasosa, hágalo en cantidades reducidas.

Publicidad