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Diabetes Forecast

The Healthy Living Magazine

La artritis y la diabetes: El ejercicio ayuda.

Por Erica Gebel Berg, PhD ,
woman rubbing back of shoulder

Masterfile

Quizá lo sorprenda enterarse de que ejercitar las articulaciones artríticas cuando le duelen, en realidad, mejora la artritis. Esa es una buena noticia para las personas con diabetes y artritis, porque la actividad física también es un aspecto clave del control de la diabetes.

Según los cálculos más recientes, aproximadamente la mitad de las personas con diabetes también reportaron que tenían artritis. Si bien no está claro si la diabetes es una causa directa de la artritis, sí está claro que tener ambas enfermedades crónicas presenta desafíos particulares para las personas. Por ejemplo, el ejercicio es bueno para tanto la diabetes como la artritis, pero estas afecciones también pueden dificultar el ejercicio o hacerlo doloroso. Sin embargo, es posible vencer estos obstáculos. Los estudios indican que hay formas de que las personas con diabetes y artritis se sientan mejor.

Articulaciones inflamadas

Artritis es un término general para la inflamación de las articulaciones. Hay más de 100 tipos específicos de artritis, pero los tres principales son osteoartritis, artritis reumatoide y gota.

La osteoartritis es mucho más común que los demás tipos y resulta de una lesión o el desgaste normal de las articulaciones con el tiempo. Se presenta cuando se desgasta el cartílago que normalmente amortigua las articulaciones, lo que hace que los huesos rocen unos contra otros. El resultado es dolor, rigidez e hinchazón de las articulaciones, particularmente las rodillas. El malestar tiende a empeorar durante la actividad física y después.

La artritis reumatoide es el resultado de una alteración del sistema inmunitario, que ataca las articulaciones y produce inflamación. A diferencia de la osteoartritis, la artritis reumatoide a menudo causa enrojecimiento visible cerca de las articulaciones y ardor que se nota al tacto. Este tipo de artritis tiende a atacar las articulaciones menores de los dedos y pies, y empeora después de periodos de inactividad, como a primera hora por la mañana.

La gota es una anormalidad del metabolismo que resulta en un exceso de ácido úrico en la sangre. El ácido úrico puede entrar a las articulaciones y producir inflamación, frecuentemente en el dedo gordo. "En los viejos tiempos, se consideraba que [la gota] era principalmente una enfermedad de ricos", dijo la Dra. Patience White, MD, vicepresidenta de salud pública de la Arthritis Foundation. Eso se debe a que el trastorno está relacionado con una alimentación rica en carnes y mariscos, y un exceso de bebidas alcohólicas y aquellas endulzadas con fructosa.

¿Relación con la diabetes?

El solo hecho de que la diabetes y artritis tienden a afectar a la misma gente no significa que una enfermedad causa la otra. "No estamos diciendo que existe una relación causa-efecto entre la artritis y diabetes", dijo el Dr. Charles Helmick, MD, director científico del programa contra la artritis del Centro Nacional de Prevención de Enfermedades Crónicas y Promoción de la Salud del Centro de Control y Prevención de Enfermedades. "Quizá la haya, pero no tenemos evidencia de ello".

Lo que quizá haga que ambos trastornos coincidan con frecuencia es que la osteoartritis y la diabetes tienen características comunes. Por ejemplo, las personas con sobrepeso u obesidad corren peligro de tener diabetes tipo 2, además de ser susceptibles a la osteoartritis debido a la presión adicional de su peso en las articulaciones. La gota también está relacionada con el exceso de peso. Otro factor común es la edad, que está vinculada con tanto diabetes tipo 2 como osteoartritis.

Sin embargo, un estudio del 2012 en Diabetes Care indicó que posiblemente suceda algo más. El estudio descubrió que las personas con diabetes tipo 2 tienden más que quienes no tienen la enfermedad a tener osteoartritis severa, independientemente de edad o índice de masa corporal, un cálculo aproximado del porcentaje de grasa en el cuerpo. Se necesita investigación adicional para determinar si la diabetes tipo 2 puede causar artritis y, de ser así, la relación subyacente entre las dos enfermedades.

La artritis reumatoide y la diabetes tipo 2 tienen similitudes particulares. Ambas enfermedades resultan de una alteración del sistema inmunitario, que ataca el cuerpo en vez de protegerlo. Los investigadores han notado que las dos afecciones tienen ciertos genes en común, al igual que muchas enfermedades autoinmunes.

Alivio del dolor

Como con la diabetes, no existe cura para la artritis, pero hay tratamientos beneficiosos. Hay una variedad de medicamentos para la artritis, entre ellos los analgésicos orales y tópicos. Los medicamentos específicos para la gota ayudan a controlar el nivel de ácido úrico. Los medicamentos que inhiben la actividad del sistema inmunitario pueden ser eficaces en personas con artritis reumatoide si se comienza a tomarlos al inicio de la enfermedad para prevenir el daño a las articulaciones. En casos severos, es posible que valga la pena hacerse una operación para reemplazar la articulación. "Cuando se ha desgastado el cartílago, el reemplazo de la rodilla es un tratamiento eficaz", aseguró White. "Pero toda operación conlleva riesgos".

Los expertos concuerdan que para la artritis, al igual que la diabetes, el ejercicio es clave. Ayuda a reducir el dolor y mejora el nivel de glucosa en la sangre. Sin embargo, para personas con ambos trastornos, las enfermedades representan obstáculos para la actividad física. "Sabemos que las personas con diabetes y artritis hacen mucho menos ejercicio que quienes solo tienen una de las enfermedades”, indicó White. Los adultos con artritis y diabetes tienen un índice 30 por ciento más alto de sedentarismo que quienes solo tienen diabetes, según un estudio del 2008 en Morbidity and Mortality Weekly Report.

La Fundación contra la Artritis (Arthritis Foundation, arthritis.org) ofrece opciones para ayudar a las personas con dolor de articulaciones a aprender a hacer que el cuerpo les responda, lo que incluye clases de autoayuda en Internet y programas acuáticos en la organización YMCA en todo el país. La Asociación Americana de la Diabetes se está asociando a la Fundación contra la Artritis para crear un programa específicamente para personas con diabetes y artritis. White indicó que el programa, que se basa en evidencias, incluye ejercicios de fortalecimiento y también actividades cardiovasculares de bajo impacto, como caminar, nadar o montar bicicleta. Además es importante hacer ejercicios de estiramiento, señaló: "Los de fortalecimiento por sí solos no mejoran la amplitud de movimiento. Es necesario tener buena amplitud de movimiento".

Las personas con diabetes y artritis a menudo mencionan que la inquietud sobre el dolor articular es el principal motivo para evitar actividad física. "El mensaje principal es que, si usted tiene diabetes y artritis, no se desaliente", afirmó Helmick. "Puede hacer actividad física".

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